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NACIÓN CHARRÚA

¡ORGULLO NACIONAL!

Ana M. Barbosa Oyanarte con el bastón de mando del pueblo Maya.El Grupo Guyunusa de Tacuarembó le desea a la ahora Vicepresidenta del Fondo Indígena de Latinoamérica y el Caribe, Ana María Barbosa Oyanarte, los mejores deseos y una exitosa gestión de "desarrollo con identidad cultural y social indígena".

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REPORTAJE DE SEMANARIO

Página 9 y 10 – 19 al 25 de Octubre de 200 - ACCION Informativa - Nº 95

Ana María Barbosa Oyanarte tiene dos hijos y 44 años. Fue designada recientemente Primera Vicepresidenta del Fondo Indígena de Latinoamérica y el Caribe. Como el Presidente es un representante gubernamental no indígena, la tacuaremboense Ana María, quien vive en Barrio Artigas de nuestra ciudad, ocupa el más alto cargo de la organización de descendientes de indígenas. Actualmente participa además del Consejo de la Nación Charrúa, como representante de Guyunusa de Tacuarembó. Trabaja en Bandes, en nuestra ciudad.

Portada del semanario ACCION INFORMATIVA de la ciudad de Tacuarembó - Uruguay, donde está el rostro en primer plano de una sonriente Ana María Barbosa Oyanarte siendo reporteada por su coronamiento de Vicepresidenta del Fondo Indígena de Latinoamérica y el Caribe, publicación del 19 al 25 de octubre de 2006Pase el cursor del ratón sobre la sPágina 9 y 10 de semanario Acción Informativa de Tacuarembó - Uruguay, Ana María Barbosa Oyanarte entrevistada por Jorge Romero y Miguel Olivera Prietto.egunda página y retírelo, verá la página que está debajo de la misma.

 

  

 

 

 

 

 

  Grupo familiar de Charrúas moldeados en bronce tamaño natural que se encuentran en el Parque del Prado en Montevideo, Uruguay

TRANSCRIPCIÓN de ENTREVISTA a ANA M. BARBOSA OYANARTE por el semanario

La máxima autoridad indígena de América Latina y el Caribe es de Tacuarembó

Por Jorge Romero y Miguel Olivera Prietto.

Ana María Barbosa Oyanarte, Vicepresidenta del Fondo Indígena de Latinoamérica y el CaribeEl 12 de setiembre pasado, en Guatemala, en la 7ª Asamblea del Fondo Indígena de América Latina, se les entregó a Evo Morales y a Rigoberto Menchú (Premio Nóbel de la Paz y embajadora de la buena voluntad en la ONU), la Orden Quinto Sol del pueblo Maya, como reconocimiento a su labor. Presentes estaban los presidentes de Guatemala, Honduras, Nicaragua y Bolivia.

En ese marco Ana María Barbosa Oyanarte fue elegida Vicepresidenta. Allí se le entregó el bastón de mando del pueblo maya, que tiene un valor simbólico muy grande. Para que el tacuaremboense tenga idea del valor del bastón, cuando la habían elegido e iba caminando a la

Conferencia de Prensa, y la veían con el bastón, los mayas en la calle abrían paso y prácticamente la reverenciaban.

El Consejo está formado por 12 delegados, de los cuales 6 son representantes gubernamentales y los otros 6 de los pueblos indígenas, ahí hay un criterio de equidad en cuanto a América del Sur y Central, 3 y 3. Para Ella fue una sorpresa que la eligieran, “habiendo pueblos tan importantes como Perú, Bolivia”, nos dijo. Además se elige por consenso. La propuso Perú, y quedaron así, Uruguay, Paraguay y Colombia por América del Sur.

Como novedad. En la Cumbre Iberoamericana de Presidentes va a estar presente. En noviembre, el 18 y el 19, sesionará acá el Consejo y la Asamblea de la Nación Charrúa en Valle Edén.Jorge Romero y Miguel Olivera Prietto entrevistan a Ana María Barbosa Oyanarte

P: ¿Qué diferencia encontraste sobre lo que se conmemora el 12 de Octubre en Uruguay con lo que vistes en Bolivia?

A.M.: La mayor diferencia es que en el Uruguay todavía se conmemora el descubrimiento de América, o el Encuentro de Dos Mundos, como lo llamaron en Tacuarembó. En el resto de Latinoamérica, desde 1992 se conmemora como el Día de la Resistencia Indígena Latinoamericana. Incluso a partir de este año ya evolucionó ese concepto de Resistencia a Propuesta, sobre todo en Bolivia, donde hay un presidente indígena, quien está liderando el movimiento indígena de toda América, y donde se está demostrando que los pueblos indígenas tienen una propuesta alternativa. O sea, se fue el tiempo de las reivindicaciones por las pérdidas, el avasallamiento cultural y religioso, y se está en una nueva etapa de construcción, de propuesta. En el discurso de Evo Morales se avanzó un paso más aún, porque él dice que conmemoramos el 12 de octubre, el Día de la Liberación de los Pueblos Originarios. Por eso este encuentro continental, que se desarrolló entre los días 8 y 12 de octubre, se denominó “De la Resistencia al Poder”.

P.: Ahora que has recorrido diferentes países, sobre el tema específicamente indígena, ¿sigue habiendo en los diferentes países, persecución, discriminación, exclusión anta las diferentes comunidades?

Por supuesto que hay. Los modelos políticos de los países de Latinoamérica han excluido a los pueblos indígenas, son los pobres, los que no tienen acceso a la educación, incluso son los desplazados de su propia tierra (los pueblos indígenas luchan por su tierra). No se conciben sin tierra. Desde la cosmovisión indígena, somos parte de la tierra, sin embargo las comunidades indígenas, desde el punto de vista legal pertenecen a un territorio que no incluye al subsuelo. Por ejemplo, si descubren minerales valiosos inmediatamente los desplazan, los hacinan, los mandan a un medio más chico y sin nada. Eso está pasando con los Mapuches en Chile, en Argentina. Si la zona es de gran atractivo turístico también los desplazan, porque dan una imagen que no interesa a los inversores. A pesar de los años que han pasado, el modelo imperante sigue siendo el mismo, la colonización sigue, por eso en Bolivia se habla de descolonizar. Esto implica “desarrollo con identidad”, es decir, respetando la cultura, la religiosidad, la concepción diferente del mundo, y esto no quiere decir que en Bolivia se quiera imponer la cultura indígena, sino que se habla de un Estado pluricultural y plurinacional, porque son muchos pueblos, porque aparte de la Aymara, hay muchos otros pueblos, y se trata de respetar la diversidad.

P.: Por lo que tengo entendido, el único país de América Latina, que no posee comunidades indígenas vivas es el nuestro… ¿podría darme un pantallaza del por qué?

A.M.: Junto con la República Dominicana, somos dos. Tristemente.Esto está marcado por nuestra historia, sabemos que el 11 de abril de 1831, cuando en Salsipuedes, Queguay, Mataojo, El Infiernillo, Mata Perros... Se intentó el exterminio de la Nación Charrúa, y digo que se intentó porque no se logró totalmente, por eso estamos nosotros acá. Pero lo que sí se logró fue el etnocidio al romper la transmisión cultural intergeneracional, al separar las madres de los hijos, y a los hermanos entre sí, se produce un corte de esa transmisión oral. Por ejemplo el tema de la lengua: los niños charrúas, y sabemos que un pueblo indígena, la lengua aparte de la comunicación, trasmite toda una cosmovisión. Sobre todo porque el idioma no tiene la estructura que el idioma español...

P.: ¿Idioma o dialecto?

A.M.: Idioma. Porque desde el punto de vista indígena: idioma. Porque tiene toda una connotación mucho más amplia que el simple hecho de la comunicación. Un ejemplo claro es el término "desarrollo", concepto puramente occidental. En los idiomas indígenas no existe, se puede percibir en un sentido contrario al que tiene en el idioma español. Para el indígena el desarrollo supone pobreza, muerte, desolación, hacinamiento, exclusión social.Foto de mujer indígena en la vereda de una calle de una ciudad, foto de semanario Acción Informativa

P.: Seguimos con la pregunta de por qué no hay pueblos vivos en Uruguay…

A.M.: Tampoco es casualidad que el modelo social político y económico planteado a partir de la Constitución de 1830, en el naciente estado oriental, para nada contempló la realidad de los pueblos indígenas, ni de los orientales que seguían a Artigas, quien sí planteaba un modelo diferente, pluricultural y geopolítico, y por supuesto, ajeno a la diplomacia inglesa que promovió nuestra extraña independencia. Otra cosa, no tenemos que olvidarnos es que en 1830 Artigas estaba vivo, y parece que estaba muerto. Ni Rivera, ni Lavalleja, ni Oribe fueron seguidores del modelo artiguista.

P.: ¿Qué porcentaje de indígenas se cree que hay en América Latina?

A.M.:Un alto porcentaje, superior a un 65%. Por ejemplo en Bolivia se habla de un 62% de población indígena, pero los datos de la realidad nos hablan de más de un 80. Pero hay un moderno genocidio, que es el estadístico. Cuando se hacen las pautas para los censos, como te plantean la pregunta de tal forma que obligan al indígena a negarse. Los Mapuches hablan de ese genocidio estadístico, porque como viven en la frontera, les preguntan si son chilenos o argentinos, no le dan la posibilidad de decir, soy mapuche.

P.: Para recuperar la memoria sobre todo esos acontecimientos que me hablaste de 1831, ¿hay algo planteado para presentarlo a nivel educativo?

A.M.: Sí. Es una deuda histórica, es uno de nuestros objetivos como Consejo de la Nación Charrúa. Lo primero que reclamamos es el derecho de la verdad histórica, porque los libros oficiales de texto que utilizan en los centros educativos no hablan de Salsipuedes, ni de la lengua charrúa, ni de la espiritualidad, y ni siquiera relaciona ni a Artigas ni a Rivera con los charrúas, para bien o para mal, cuando sabemos que eran piezas claves en los ejércitos orientales. Tampoco se habla de la juventud de Artigas, se habla de la infancia y de su integración a la Revolución del Río de la Plata, cuando él ya tenía 44 años. No se dice que entre los 14 y los 31 años vivió en las tolderías, y si revisamos los documentos encontraremos el tema de la horizontalidad en la toma de decisiones que viene del mundo indígena. Eso lo plantea desde las primeras asambleas orientales donde expresa “mi autoridad emana de vosotros…” Nuestro planteo en el Debate Educativo va orientado a la recuperación de esta historia, a la revalorización de la cultura charrúa de un modelo alternativo, donde el valor de la palabra, la solidaridad, el amor a la libertad, la resistencia a lo extranjero, son los valores básicos a rescatar.

P.: En la mentalidad occidental de un sector importante de los uruguayos los charrúas hace más de un siglo y medio murieron, y dicen que somos un país “europeizado”. Esos sectores, a movimientos como Guyunusa o el CO.NA.CHA., ¿los discriminan? O ¿les dan el valor que se merecen?

A.M.: La historia desde hace 170 años viene negando a los charrúas. Es muy duro reconocer que el primer presidente constitucional, fundador de uno de los partidos políticos tradicionales, como primer acto de estado resuelve la matanza de los pueblos originarios. En cierta forma hay un grado de discriminación bastante solapado, porque se intenta que esto sea un tema folclórico, o un atractivo turístico, negando la raíz propia de nuestra identidad. No se lo toma con la seriedad y el compromiso que lo asumimos nosotros, pero, por suerte, esto ha empezado a cambiar y desde el año 2005 hay una apertura a nuestros planteos. En este año Uruguay firma el Convenio con el Fondo Indígena de Latinoamérica, y nos reconoce orgánicamente, como organizaciones descendientes, permitiéndonos esto presentar por ejemplo, ante el Ministerio de Educación y Cultura un proyecto de Inclusión de los temas indígenas en los programas de educación. La ratificación del Convenio 169 de la OIT sobre Derechos Indígenas, como marco del derecho internacional, para comenzar a legislar al respecto. Y también un anteproyecto de ley sobre el 11 de abril, Día de la Nación Charrúa, que tácitamente reconoce los hechos de Salsipuedes. Curiosamente nuestro gobierno ha reconocido el genocidio armenio, el judío, reconoce también nuestras raíces afro, pero de los charrúas nada todavía.

RIO DE LOS PÁJAROS Y LOS HOMBRES LIBRES

Río UruguayPor Gonzalo Abella y Gervasio Espinosa,

rioplatenses, oriental y occidental respectivamente

—El Río de la Plata es en realidad la fusión del Paraná con el Océano, y los pueblos guaraníes le llamaban “Paraná Guasú”. El Río Paraná hace una gigantesca curva hacia el este y hacia el sur, y bordea por su margen izquierda nuestra tierra común. El río Uruguay es apenas un río interior de esa inmensa llanura.

—Durante la primera mitad del siglo XIX, cuando todavía no se había avanzado en la comprensión del papel devastador que el pujante capitalismo desenvolvería décadas adelante, el caudaloso Río de los pájaros derivó de cauce común del sur en frontera este-oeste. Buenos Aires ya era Virreina del Plata, y en este estuario y sus adyacencias graciosas majestades impusieron sus reales intereses. Atrás quedaron mujeres y varones heroicos y sus amores. Hubo también traiciones.

—Los mismos pueblos originarios poblaron las dos márgenes del Uruguay. Los mismos pueblos de la selva subtropical los visitaron, y por los esteros del Montiel y por la zona oriental aquellos pueblos cobrizos sembraron las mismas palmeras en una sola línea diagonal. Esa diagonal de las palmeras que atraviesa el Río Uruguay parece profecía, parece anuncio de otra diagonal de sangre; la que ambos pueblos veneran, la que cruza la bandera de Belgrano descendiendo hacia la tierra.

Cuando el pueblo oriental en 1811 quedó a la intemperie por no aceptar la esclavitud portuguesa, la gente quemó sus ranchos y siguió a Artigas. Y el pueblo oriental sobrevivió en su larga marcha gracias a la escolta militar charrúa, a las carretas de alimentos que venían del Paraguay y a la solidaridad entrerriana. El pueblo oriental fue entrerriano varios meses en el Ayuí.

Cierto: en 1820 Artigas y Ramírez se enfrentaron. También tuvieron sus diferencias Bolívar y San Martín, y en general en todos los procesos libertadores hubo choques apasionados e incomprensiones mutuas entre líderes y grupos. En el caso de Artigas y Ramírez llegaron al enfrentamiento armado en lo que fue el ocaso de ambos. Leo las cartas de Ramírez, entiendo su lógica, pero sigo pensando que Artigas tuvo razón. Pero es necesario recordar que la traición a Artigas, no el enfrentamiento sino la verdadera traición, anidó en suelo oriental y llevó el nombre de Fructuoso Rivera.

Después... cada cual tendrá su versión. Yo admiro, reverencio a López Jordán, y no así a Urquiza. Pero mi debate contra los urquicistas es de compatriota a compatriota. Cuando hablo de Urquiza y López Jordán estoy discutiendo mi propia historia.

—Un siglo y medio después fieles herederos de aquellas majestades imperiales, amparados también por aquella misma gracia del poderoso señor don Dinero, hermanaron y coordinaron sus subalternas capacidades de sembrar “ipso facto” terror y muerte. No fueron solamente caballeros, navegantes, tanquistas y aviadores estos refundadores sino también, y en muy buena parte, funcionales recién paridos tecnólogos del establishment. Con su letra, sangre y fuego llegó esta nueva recivilización: siempre todos para unos, para ellos.

—En el viejo cementerio de Concordia estuvieron enterrados los restos de la última compañera de Artigas (la lancera paraguaya Melchora Cuenca) y el hijo de ambos, Santiago, quien olvidando la memoria de su padre se hizo soldado de la causa unitaria. Ni unitarios ni federales le echaron nunca en cara ser oriental. Era uno más de la gente de Lavalle, peleando, a mi juicio, del lado equivocado. Años después los restos de Lavalle, llevados en carruaje en la retirada de su ejército deshecho, fueron perseguidos hacia el Norte por otro oriental, Oribe, quien fue presidente oriental y soldado de Rosas.

—Desde atrás, hijos de los amores de aquellas mujeres y varones heroicos, parte de la tierra misma y de sus cauces, pueblos originarios y aun criollos, resoplamos, hocicamos no una sino dos veces y estamos atentos a dar un paso al frente.

—Yo tengo parientes en Concordia. Una muchacha de Gualeguaychú me contaba hace poco que todos los compañeros varones del grupo que estudiaba con ella en su casa habían tenido una novia uruguaya que habían conocido en Las Cañas o en el Carnaval local. Y que todos eran hinchas de Jaime Roos.

En el último partido por las eliminatorias de fútbol entre Uruguay y Argentina, en el Estadio Centenario, detrás de mi fila de asientos había dos entrerrianos. En un momento en la tribuna los jóvenes se pusieron todos a saltar a la vez, gritando: “el que no salta es un porteño”. Estos dos entrerrianos se miraron y uno dijo al otro: —Nos cagaron. Vamos a tener que saltar.

—Ahora, temerosos por naturaleza (si no cobardes por conveniencia) los ya referidos tecnólogos con sus recientes ahijados (políticos parientes y asistentes), temerosos de nosotros, hijos atentos a dar un paso al frente sino hoy mañana o dentro de un siglo, siempre, y también los ya referidos obedientes por temor (bien los conocen) de los esbirros de don Dinero, el jefe, ellos cobardes por conveniencia a sus órdenes, claro, hacen propia, parece, su ambición. De un lado y del otro del cauce ahora frontera, agazapados a cara descubierta ahí están.

—Algún día sabrán todos los orientales (la Universidad de la República no lo reconoce todavía) que los principales estudios sobre lengua charrúa se los debemos a investigadores de Villaguay, Entre Ríos. Y que los descendientes de charrúas de La Paz, también en Entre Ríos, usan, orgullosos, camisetas con diseños de arte rupestre oriental.

—El agua. Sus patrones buscan llevarse el agua. Nuestra vida buscan, como siempre, llevarse. Cual vampiros, renacen y renacen con nuestra sangre, nuestra, sí, heredada de nosotros; y sus vasallos no se deciden a coser mortajas porque presumen que son las propias, como bien presume todo vasallo. El agua buscan, el agua de nuestro beber sencillo para ellos enjuagar sus pestilencias...

—Quizás entonces los orientales todos podamos comprender cómo las trasnacionales del papel suntuario, que nos desprecian, nos mienten y nos envenenan, nos han enfrentado, han embretado al gobierno uruguayo, y desairaron al presidente Vázquez cuando éste anunció conjuntamente con Kirchner que las obras de Botnia se iban a detener para posibilitar un diálogo intergubernamental. Quizás entonces entendamos todos que el Banco Mundial no tiene técnicos independientes sino sirvientes a sueldo de las Trasnacionales, que sus informes “técnicos” tienen el mismo valor de los discursos de los dictadores. Quizás entonces comprendamos todos que las trasnacionales y los tecnócratas sólo detienen sus maquinaciones cuando hay una respuesta enérgica de los pueblos. Si no la hay, avanzará el monocultivo forestal destructor de la vida, siempre acompañado por el discurso gubernamental que anuncia que ahora sí se tomarán medidas para que no pase más lo que seguirá pasando. Mientras tanto, los “ecológicos” empresarios finlandeses ya compraron inmensas extensiones en la Siberia rusa, destrozaron su naturaleza y sembraron monocultivos de eucaliptos que por su lento crecimiento estarán listos para su primer corte exactamente cuando el Uruguay ya sea una cloaca inservible.

—Hay confusión. Mentes crispadas. Hay insolencias de banda a banda. Cuidado, peligro, nos dicen mentiras. Nos demoran, entretienen. Empujan. No habrá justicia para nosotros de jueces ricos. No hay otro cauce, es éste. Ahora, mañana o dentro de un siglo, ya comprendemos el papel devastador que aquel otrora pujante capitalismo ha desenvuelto.

—Se puede discutir la justificación de cada medida que tome la asamblea de Gualeguaychú. Lo que no se puede discutir es que deberíamos hacer algo juntos contra las trasnacionales y que es una vergüenza que nos dejemos matar el futuro, creyendo en las promesas de las empresas del papel suntuario que son enemigas de la Humanidad.

(Montevideo y Provincia de Buenos Aires, 12 de octubre de 2006.)

12 de Octubre, DÍA de la RESISTENCIA AMERICANA

El Día de la Resistencia Indígena

Machu Picchu
La conmemoración del arribo de Cristóbal Colón a las costas del continente americano en 1492 sigue siendo motivo de interpretaciones y polémicas. Los herederos culturales de los conquistadores europeos, lo consideran el inicio de la “civilización” en estas tierras.En cambio, para las pueblos originarios fue el comienzo de una guerra de exterminio que impuso un régimen colonial, al que se opusieron muchas veces a costo de su propia vida. Más de 500 años después, muchos pueblos originarios preservaron su identidad comunitaria, vigorizada por constantes rebeliones y la resistencia cultural.Esta fecha recuerda hay el nuevo ciclo de movimientos indígenas que asumieron un papel como forjadores de su porvenir.
Cuando los españoles llegaron a América, era la época del apogeo del imperio teocrático de los incas, que se extendía por los territorios de los actuales Perú, Bolivia y Ecuador, parte de Colombia y de Chile, parte del norte argentino y la selva brasileña la confederación de los aztecas tenía una fuerte presencia en el valle de México, Yucatán y Centro América, la civilización espléndida de los mayas persistía en pueblos organizados para el trabajo agrícola.
Estas sociedades nos han dejado numerosos testimonios de su esplendor, a pesar del largo tiempo de devastación, monumentos religiosos levantados con gran sabiduría, mejor que las pirámides egipcias, creaciones técnicas de aprovechamiento de la naturaleza, objetos de arte de gran talento. Adelantos científicos como las trepanaciones y curaciones con placas de oro y plata por parte de los cirujanos incas, que aun hoy son un misterio para la ciencia moderna. Los mayas fueron grandes astrónomos, habían medido el tiempo y el espacio con gran precisión, casi con la que alcanzaron hoy las computadoras, trabajaron el cero antes que otras civilizaciones, los aztecas construyeron islas artificiales que asombraron a Hernán Cortes aunque no eran de oro!!!

La conquista rompió las bases de estas civilizaciones, peores consecuencias que la sangre y la guerra, tuvo la implantación de una economía minera, que exigían gran des desplazamientos de población y desarticulaba las unidades agrícolas comunitarias, extinguiendo innumerables vidas a través del trabajo forzado, abatiendo además el sistema colectivo de cultivos.

En las costas del Pacífico los españoles dejaron extinguir enormes cultivos de maíz, yuca, frijoles, maní, papa dulce, el desierto devoró rápidamente grandes extensiones de tierra que habían recibido vida de la red incaica de riego. 514 años después solo quedan rocas y matorrales en los antiguos caminos que unían a los pueblos, y en otros el capitalismo salvaje de grandes empresarios del turismo, ha privatizado los emprendimientos corno el camino del inca y el parque de entrada al Santuario del Machupichu. Para hacer el recorrido a pie del camino del Inca entre Cusco y Machupichu, hay que abonar la friolera de USS 150.- para hacerlo a pie con tu mochila al hombro!!! La alternativa es el tren de los turistas que te cobra un pasaje de USS 80.-Un peaje prohibitivo. Para llegar a Machupichu hay que tomar un colectivo que te lleva a la cima por U$S 10 y después abonar una entrada al parque de U$S 25.- por algunas horas de permanencia que sólo te permiten ver lo principal!!

Indígenas del Perú
Vemos aún hoy dibujadas en la Cordillera de los Andes las terrazas de la civilización inca, que permitían y permiten aún hoy cultivar las laderas de las montañas! Las terrazas y los acueductos de irrigación, obra monumental de los incas que aún hoy se siguen utilizando, fueron posibles en aquel imperio que no conocía la rueda, el caballo, ni el hierro, gracias a una prodigiosa organización del trabajo, gracias a la fuerza religiosa que regía la relación del hombre con la tierra, que era sagrada, lo sigue siendo aún hoy.

Los indígenas de América fueron el combustible del sistema productivo colonial, así lo dijo Darcy Ribeiro.

A las minas hispanas fueron arrojados centenares de indios escultores, arquitectos, ingenieros y astrónomos, confundidos entre la multitud esclava, para realizar un burdo y sacrificado trabajo de extracción!!!

Desterrados en su propia tierra, condenados al éxodo eterno, los indígenas de América Latina, fueron empujados hacia las zonas más pobres, las montañas áridas o el fondo de los desiertos, a medida que se extendían las fronteras de la civilización dominante.

Los indios de
América Latina, padecieron y padecen la maldición de su propia riqueza.
En
las praderas del Sur, nuestros bravos no fueron la excepción, más tarde a más temprano fueron presa del mismo dominio.
Los
charrúas que sobrevivían cazando novillos en los campos naturales de nuestro país, fueron traicionados por el primer presidente constitucional Fructuoso Rivera, quien seguía claramente el modelo español de dominación, traicionando una vez más el modelo pluricultural de nuestro máximo prócer José Artigas.
En la Patagonia argentina se
hacían cacerías de indios, y el trofeo era un par de testículos! Los soldados cobraban a cambio de presentarlos!
El novelista argentino David Viñas, abre su novela con la famosa cacería, …“matar era como violar a alguien, era algo bueno. Hasta gustaba: había que correr, se podía gritar, se sudaba y después se sentía hambre…Los disparos se iban espaciando, seguramente había quedado algún cuerpo enhorquetado en uno de esos nidos… un cuerpo de indio echado hacia atrás, con una mancha negruzca entre los muslos…”

Había 90 millones de habitantes en América cuando llegaron los europeos en pocos años esa población se redujo aun tercio.
El racismo
se tarnbalea: de norte a sur del continente, los pueblos indios reivindican sus derechos territoriales y agrarios, defienden sus recursos naturales, tierras, identidades culturales, lenguas y su autodeterminación. Incluso han derribado a varios gobiernos en la región.
Este empuje obligó a Estados y a la misma Organización de las Naciones Unidas a reconocer la pluralidad cultural y étnica de las sociedades (declaró el “Decenio de los Pueblos Indígenas” en 1995-
2004).

Ahora se cuestiona, pero no se elimina, la humillación histórica hacia los indígenas, basada en la “convicción natural” de que son “un obstáculo para el progreso nacional”, que “son atrasados y pobres por que quieren”; en fin, “incivilizados”. Prejuicios que reafirman y justifican la opresión y marginación que viven los indígenas.
Las elites políticas y económicas locales y globales exaltan el esplendor indígena del pasado mediante exposiciones que rompen récord de asistencia, pero se menosprecia a los indios vivos y confina al folclore. Incluso entre sectores “progresistas” y de izquierda se comparte este racismo.
Por eso la visibilización de los pueblos indígenas manifiesta cada 12 de octubre no ha terminado con su marginación, ni con la pobreza ni la exclusión social, económica, política y cultural que padecen. A pesar de los discursos y cambios legales, la discriminación determina la relación de los indios con los Estados y las sociedades mestizas.

En todo el continente, los indígenas luchan por el reconocimiento de sus identidades y formas de vida, defienden sus territorios y recursos naturales. De Chile a Canadá, pasando por Bolivia, Ecuador, Brasil, Colombia, Centroamérica y México, los indígenas levantan la voz para tomar en sus manos la historia y las decisiones que les afectan.

Por eso, el 12 de octubre ha pasado de ser el tradicional Día de la Raza y se ha convertido en una jornada de lucha y reivindicación de los pueblos indígenas.

Así como Cristóbal Colón nunca se enteró que llegó a un nuevo continente, las elites globalizadas ignoran que sus sociedades han cambiado para siempre y que la demanda de los pueblos originarios en favor de su inclusión en el presente y futuro de sus naciones, es también hoy bandera de todos los excluidos del mundo.


Ana María Barbosa Oyanarte
GRUPO INDÍGENA GUYUNUSA TACUAREMBO
CO.NA.CHA Consejo de la Nación Charrúa
Apoyo bibliográfico “Las venas abiertas de América Latina”- Eduardo Galeano.

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LOS INDÍGENAS, LOS INDIGENISTAS Y LOS CHARRÚAS ANTE EL DEBATE EDUCATIVO

Están comenzando las Asambleas barriales y zonales, para el debate educativo y por supuesto que desde nuestra posición, grupos indígenas, desde el Consejo de la Nación Charrúa, tenemos una postura tomada y sobre la misma hemos realizado algunos avances, pero es de vital importancia que sea el sentir de los ciudadanos y que el tema esté presente a la hora de los aportes que podamos hacer cada uno desde su barrio o comunidad y que finalmente quede plasmada como una reivindicación de todos.

FUNDAMENTACION DE NUESTRA PROPUESTA

Tomando en cuenta la labor realizada desde hace años, concurriendo a escuelas, liceos, realizando encuentros y exposiciones, manteniendo un vinculo ininterrumpido en todo este tiempo con docentes, inspectores, directores y alumnos de dichos centros, hemos constatado una gran carencia y en algunos casos una educación totalmente inexistente respecto a nuestra cultura originaria.

Comprobamos que se maneja muy poca información sobre los Indígenas que habitaron nuestro país, especialmente sobre los Charrúas. Habiendo éstos ocupado un papel relevante en las luchas por la independencia junto a nuestro prócer José Artigas, y con el cual compartieron un legado invalorable ético y moral, que los textos no mencionan. Se trata el tema artiguista aislado completamente de los indígenas como si hubieran vivido en épocas diferentes y no hubieran sido contemporáneos y complementarios sobre todo.

La mayoría de los ciudadanos solamente saben que vivían en esta región, conocen muy poco sobre sus costumbres, organización social, principios y valores. Existe una visión desde la escuela, enseñanza secundaria, y también desde la Universidad que la historia que importa empieza con la llegada de Españoles y Portugueses.


Lo que ocurrió los 12.000 años anteriores son simplemente una anécdota, parecería que nuestros pueblos originarios permanecieron inalterables en el tiempo, sin cambios como una foto estática.

Consideramos que nuestra formación histórica, no aporta nada al ciudadano uruguayo en este sentido, ni tampoco contribuye a sentir ese pasado como propio.

Hoy los uruguayos padecemos una “crisis de identidad”. Esto se debe fundamentalmente a que hubo una fractura intencionada de nuestra memoria.

A partir de este “quiebre” coexisten dos memorias: una integrada y sustentada por los actuales sistemas políticos, sociales, educativos y culturales que tutelan raíces europeas y que sostienen que son las únicas que como uruguayos nos corresponde poseer y una segunda memoria, escondida y hasta disfrazada que le corresponde a los considerados como “otros”, que es, nuestra memoria indígena.

La historia oficial nos ha construido un pasado que esconde radicalmente nuestras raíces amerindias, raíces que intentaron arrancar a la fuerza por medio de varias campañas de exterminio hacia nuestros pueblos originarios, pero no pudieron.

Existen todavía restos importantes de las concepciones antropológicas clásicas provenientes de Europa, que impregnan la historia de un racismo exacerbado. Sobrevive la idea que los pobladores de territorios no europeos, eran prácticamente infrahumanos que no construyeron cultura que no poseían moral ni ética. Considerados bárbaros y con un pensamiento salvaje.

Seguimos observando como todavía se habla de culturas; inferiores y superiores cuando en realidad fueron culturas diferentes, estamos influenciados por una cultura europeizada, con mentalidad anti indígena y encadenada en un ayer irreconocido.

“Salsipuedes”, la matanza, el etnocidio, fue perpetrado por el primer gobierno uruguayo de una forma pensada y calculada hasta el último detalle, por ejemplo el “pequeño detalle” , que tuvieron con los sobrevivientes, de separar a los hijos de las madres y a los hermanos entres sí, hizo que la lengua charrúa muera y la trasmisión de las costumbres y tradiciones también, produciendo un corte en la conservación de nuestra cultura originaria.

La lengua es la que transmite la Cosmovisión de los pueblos pues tiene impregnada en cada sonido, vocablo o expresión su modo de “ver el mundo”.

Tendremos entonces que “unir” la mal llamada prehistoria con la historia, hasta ahora separadas por no considerar la historia de nuestros pueblos originarios como parte de “nuestra historia”.


Aprender de quienes fuimos nos dará herramientas para entender quiénes somos y así poder trasmitir a las próximas generaciones una identidad "verdadera", sin excluídos. 

Hoy, los descendientes de esos pueblos originarios que poblaron este suelo – charrúas, minuanes, yaros , chanás y guaraníes entre otros – nos seguimos sintiendo indígenas, y reivindicamos los valores ancestrales que nos han sido trasmitidos de generación en generación, así como también reivindicamos el derecho a la “verdad”, derecho adquirido por todos los pueblos del mundo.

Queremos que se reconozca el Genocidio de Salsipuedes, perpetrado desde el propio Estado Uruguayo.

Cuando el Estado a través del sistema educativo oficializa los hechos, habilita el acceso a los conocimientos. La verdad oficializada da lugar a preguntas que van variando en los procesos de búsquedad por conocer la lógica de los hechos y el origen de los conflictos entre las culturas. 

Las verdades aportan a la construcción de la identidad, y una vez que éstas son propuestas en distintos ámbitos, obligan al debate.

Trabajar desde la escuela con los niños en pro de reconocer nuestra verdadera identidad posibilita en muchos casos la inclusión social de muchos de nuestros niños que tienen ancestros indígenas y que viven en general en el área rural o en barrios marginados de la capital.

Por otra parte, la revalorización de las culturas originarias desde el discurso y en los hechos desde los sistemas educativos, ayudará a la recuperación del orgullo y la autoestima en estos niños y jóvenes que están proclives a la alienación de culturas foráneas, impuestas desde los medios de comunicación.

Introducir en la enseñanza el tema indígena y revalorizar las distintas culturas originarias, promoverá a que las futuras generaciones recuperen valores que se están perdiendo y respeten la diversidad cultural en un marco pleno de tolerancia.

La sociedad post moderna que nos toca vivir, impone nuevos desafíos a la educación, que nos obligan a repensarla a partir de la realidad actual de nuestro país.

El descuido de lo nuestro, de la potencialidad nativa, ha permitido la proliferación de modelos extraños en nuestra sociedad ocasionando daños en diferentes áreas, ya sean productivas, artísticas, sociales, educativas, artesanales, de investigación, amenazando la existencia de nuestro pueblo como unidad.

El rescate cultural de nuestro pueblo originario es nuestro principal deber social, pues nuestros ancestros entregaron su vida defendiendo la independencia de estas tierras. Es una deuda histórica, que solo se puede reparar trasmitiendo a nuestros niños y jóvenes la información veraz de los hechos, con el más profundo respeto hacia una cultura que llevaba aquí muchos años y que no puede ni debe ser ocultada, despreciada ni prejuzgada.

La historia de nuestros pueblos originarios tiene 12.000 años de antigüedad, lo que representan 600 generaciones hasta nuestros días en contraposición con el período que va desde la conquista del Río de la Plata hasta ahora, que representan sólo 10 generaciones.

Todo pueblo que no cultive su propia identidad, que no trasmita sus tradiciones de padres y abuelos a hijos y nietos, tarde o temprano, es anexado, cultural y territorialmente por modelos e intereses foráneos, hecho que en parte ya nos sucede y de allí nuestra urgencia por desarrollarla en nuestros niños y jóvenes.

Está colaborando, tristemente lo reconocemos, en ese proceso de vaciamiento de identidad, un sistema educativo estático, sin estímulo a la crítica ni a la rebeldía activa ante lo impuesto y sobrevalorador de las culturas europeas, lo que también influye en la emigración de nuestros jóvenes formados en concepciones extranjeras y urbanistas hacia otros países, en un país que tiene su mayor potencial de riqueza en la tierra, en el campo, que actualmente se desangra ante la miseria y trae tantas aflicciones a las familias uruguayas que también emigran hacia los medios urbanos, por no encontrar allí, en su lugar, un modo de vida sustentable.

La identidad no es sustentable sin libertad, eso nos legó el pueblo charrúa, su amor a la tierra, a esta tierra, que preservaron y respetaron durante miles de años, recogiendo sabidurías sobre su manejo, de la flora, de la fauna, de los astros, de los alimentos, de las medicinas, de la sociedad. Sabidurías que aún hoy sobreviven en nuestra cultura popular, pero que día a día son amenazadas por las llamadas “altas culturas”, poniendo en riesgo nuestro verdadero patrimonio cultural.

El actual programa de educación primaria descalifica estas culturas originarias, es pobre y menospreciativo y sobre todo acotado, porque no da apertura a los nuevos investigadores y a los nuevos descubrimientos que día a día nos sorprenden respeto a nuestra cultura originaria y su riqueza.

Estos conocimientos nos llegan dispersos y fragmentados a través de publicaciones particulares nacionales y del extranjero.

Creemos que ya es el momento de que puedan ocupar el lugar que merecen y al cual tienen derecho y no sólo en el ámbito de Educación Primaria sino también en Secundaria, Formación Docente y Universidad. Lamentablemente en estos ámbitos aún perdura la dominación extranjera con un perfil racista de dos siglos atrás, cuando ocurrieron los genocidios en América.

La principal razón para incorporar estos “nuevos conocimientos” está basado en el derecho que todo niño y adolescente tiene a ser informado verazmente sobre la historia y cultura original de su tierra y porque el más elemental de los principios de un pueblo que pretenda ser respetado es conocer y respetar sus propios orígenes.

GRUPO INDÍGENA GUYUNUSA

TACUAREMBO

INTEGRANTE DE CO.NA.CHA.

CONSEJO DE LA NACION CHARRUA

PROFUNDIZANDO EN EL DEBATE EDUCATIVO

RECUPERANDO IDENTIDAD

Con la esperanza de revertir ese viejo y conocido dicho de que “ a la historia la escriben los vencedores”, es que las agrupaciones de descendientes indígenas hemos apostado a introducir en las Asambleas Territoriales sobre el Debate Educativo, donde se está analizando entre otras cosas: qué tipo de educación pretendemos para los orientales, el tema respecto al genocidio de Salsipuedes y al exterminio indígena. Basados sobre todo en el incuestionable derecho humano a la Verdad, tan actual respecto a la historia más reciente, pero nosotros también queremos ir un poco más lejos en la historia y saber dónde están los cuerpos de los charrúas asesinados en Salsipuedes, Tiatucura, Queguay, Mataojo, Sierra del Infiernillo y otros lugares, y cuáles fueron los verdaderos móviles que llevaron al etnocidio.

Nuestra aspiración es que se integre a los programas educativos tanto de primaria como de secundaria la verdad sobre la historia de nuestros pueblos originarios, y como forma de mejor llegar a esta verdad estamos proponiendo además que las obras de Eduardo Acosta y Lara, sobre todo “La Guerra de los Charrúas”, sean un texto más de estudio de nuestra historia y sobre todo de consulta por parte de alumnos y docentes, considerando el alto nivel de documentos transcriptos en el mismo. No solo plantea su postura personal ante el tema sino que transcribe los documentos tal cual están y hasta su ubicación en el archivo correspondiente, ya sea en la Biblioteca Nacional, así como en otras consultadas por el autor en su investigación., lo que nos da total garantía de objetividad y veracidad.

Creemos que ya es hora de que aquellos orientales que aún ignoran lo ocurrido el 11 de abril de 1831, de cómo se planificó y ejecutó dicha masacre, y la posterior persecución de quienes lograron escapar, que se sepa la verdad, y que lo que hasta hoy se pretendió fuera “verdad” ante los ojos del pueblo uruguayo, caiga definitivamente y los orientales de ayer y de hoy sepan quiénes fueron en realidad Fructuoso Rivera, Venancio Flores, Bernabé Rivera, y Julián Laguna entre otros y quiénes fueron Vaimaca, Guyunusa, Senaqué, Tacuabé, Ramón Mataojo, Sepé, Bartolomé Hidalgo, Melchora Cuenca, Ansina, Victoria la Payadora, Sepé Tiarajú y muchos, muchos más, desconocidos de nuestra historia….

Pero nuestro objetivo no queda allí, sino que aspiramos a que los valores, las costumbres, y la cultura del pueblo charrúa sean difundidos en todos los niveles educativos, teniendo también como idea que las lenguas originarias de América, de nuestra Abya Yala, como el guaraní, lengua de intercambio entre pueblos hermanos, sean una opción a sumarse en el centro de lenguas extranjeras, donde se estudia francés, italiano y portugués!

Con todo esto pretendemos que estén en el sitial que les corresponde quiénes tanto apostaron, hasta su vida, para que nuestra Banda Oriental, alcanzara su independencia y que nuestro prócer José Artigas, adquiriera conocimientos y sabiduría en su convivencia en las tolderías charrúas entre los 14 y 31 años de edad, período que no existe en los textos de estudio de nuestros hijos, como si no hubiera existido durante 17 años, tal vez, los más importantes de su vida y la de cualquier persona, en cuanto a crecimiento personal y madurez ideológica. También se ha dicho por ahí que “los charrúas no fueron artiguistas, sino que Artigas, fue charruísta”.

 

GRUPO INDÍGENA GUYUNUSA TACUAREMBÓ

Integrante de CO.NA.CHA. Consejo de la Nación Charrúa.

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AÑO NUEVO AYMARA - QUECHUA

AÑO NUEVO AYMARA - QUECHUA

    Muy tempranito en la mañana, casi noche, a las 3:30 AM, partimos de La Paz, hacia el poblado Tiwanaku, complejo arqueológico, situado a unas dos horas de viaje de ómnibus, célebre porque fue allí donde asumió la presidencia de la República de Bolivia, el dirigente aymara Evo Morales, en enero de 2006.
El motivo de nuestro viaje: asistir a la ceremonia de recibimiento del Año Nuevo Aymara 5.514. Miles de personas, bolivianos y extranjeros, esperábamos allí la salida del Sol, soportando una temperatura de 10 grados bajo cero. La ceremonia es realizada por los amautas, encabezados en esta oportunidad por Valentín Mejillones. Vestido con poncho blanco y lluch`o (*) llegó en helicóptero a las 6:45 Evo Morales. A las 7:05 los primeros rayos solares, llegaron a Kalasasaya (templo al sol) y fueron recibidos por miles de brazos extendidos ante las arengas del amauta Mejillones: “es la energía que nos va a unir, nos va a sanar como seres astrales”. Pasada la ceremonia, la música de comparsas llenó el lugar. Dicen los amautas que este va a ser un buen año, porque “no ha hecho tanto frío”, (para nosotros sí), "no han reventado las piedras, no va haber granizada, vamos a estar bien..."

Con las palmas extendidas y los brazos levantados, miles de personas recibieron al astro Sol, que despertó del letargo de la más larga noche y trajo consigo la esperanza de recomenzar, siguiendo la tradición aymara. (*) lluch´o : en quechua, el gorro típico de lana de alpaca con orejeras, se usa en toda la zona andina.

 

 

 

 

 

 

NOCHE de SAN JUAN ÁRA, 24 de junio, Paraguay


La festividad de San Juan es una mezcla de rituales religiosos y paganos, traída de España por los conquistadores, aunque algunos antropólogos sostienen que siempre fue una fiesta de los pueblos originarios de América, ante la llegada del nuevo año, marcada por el solsticio de invierno, la noche más larga del año, que la religión cristiana quiso opacar haciendo una fiesta de San Juan. Pero la realidad es esta simbiosis cultural que sigue manteniendo el guaraní, entre el 21 de junio (solsticio) y el 24 de junio día de San Juan.
Parado ante un lecho de carbón encendido al rojo vivo, el mita´i respira hondo y empieza a caminar, sus pies descalzos pisan las brasas con decisión y sin apuro, mientras algunas personas entre el público hacen un gesto de horror, como si ellas sintieran el ardor. Tatapy ári jehasa: se enciende una enorme fogata, cerca de la medianoche se esparcen las brasas, la gente descalza, camina sobre ellas, gritando, “viva el señor de San Juan”, la tradición dice que hay que tener mucha fe y caminar decididamente sin correr, para no quemarse. Alrededor la fiesta estallan los juegos de Pelota tata: una pelota preparada con trapos embebidos en querosén a la que se prende fuego y se juega entre la concurrencia. El Toro Kandil: una o dos personas cargan una armazón que recrea la figura de un toro, hecho con la cabeza y el cuero, en la punta de las guampas lleva estopa con querosén a la que se prende fuego y se persigue a la multitud. Judas kái: se cuelga un muñeco de trapo que contiene explosivos en la panza, a medianoche se le prende fuego y se asiste al espectáculo. Este año, la sensación del Judas kái, fueron los personajes que los encarnaron: el Maño Ruiz, El Colorado Gamarra y hasta la mascota de la selección paraguaya, de pobre actuación en el Mundial: ¡el pájaro campana!, donde la afición deportiva del hermano Paraguay descargará su frustración por el fracaso de la albirroja, quemando la imagen de sus ex ídolos. El San Juan ára, se celebra en la víspera del día del santo, en la noche del 23 de junio, es una fiesta fuertemente enraizada en la cultura paraguaya, en los juegos, en la música, en las comidas típicas. Es una conjunción mágica de la religiosidad popular y la recreación que hace el pueblo adicionándole condimentos asociados al fuego, como elemento purificador, y a la gastronomía, le permiten expresar sus esperanzas, sus anhelos, sus odios y sus frustraciones, todo unido al azar, al misterio y a lo lúdico.

AÑO NUEVO MAPUCHE, 24 de junio, Argentina y Chile.

 

El pueblo Mapuche festeja el año nuevo el 24 de junio. Todo comienza la noche de la víspera, con el encendido de enormes hogueras, alrededor de las cuales, los ancianos relatan historias y leyendas a los más chicos. Danzan hasta el amanecer, porque es la noche más larga del año y esperan ansiosos la llegada del dios Sol. Después del amanecer sigue la danza, se hacen juegos y comidas especiales y por la tarde los jóvenes bailan desnudos como símbolo de la purificación del año nuevo. En estas festividades no se permite el ingreso de personas que no pertenezcan a la comunidad mapuche.


Ana María Barbosa Oyanarte

Grupo Guyunusa – Tacuarembó
Integrante de CO.NA.CHA
Consejo de la Nación Charrúa

EXPERIENCIA PARA COMPARTIR

Hemos tenido el privilegio y el compromiso de representar a nuestro país, a la Nación Charrúa, en diferentes instancias de debate de los Pueblos Indígenas de América Latina y El Caribe, en el marco de las actividades llevadas adelante por el Fondo Indígena. Y por supuesto que hemos encontrado por ahí, realidades tan diferentes a las que vivimos aquí en el Uruguay, donde apenas tenemos la memoria oral de nuestros ancianos, respecto a lo que fue la Nación Charrúa, sus expresiones culturales, su espiritualidad. Nos parece justo compartir estas experiencias, que más allá de los ámbitos formales, también hacen a la vida de los Pueblos Indígenas de nuestra Abya Yala, de nuestra América, y que son la esencia misma de estos pueblos originarios.

Ana María Barbosa Oyanarte.

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